Volver. [2]

Volver. [2]

Cuando los golpes en la puerta la despertaron eran las siete menos diez de la tarde. Entreabrió los ojos con un quejido y sintió el dolor apoderarse de sus sienes. Tardó unos segundos en acostumbrarse a la luz que alguien había encendido y cuando logró enfocar la mirada, descubrió a su hermano apoyado en el marco de la puerta. Alto, rubio y de ojos azules, se parecía mucho a ella. Cuando de pequeña había llevado el pelo corto, era costumbre…

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De no dormir.

De no dormir.

Hace cosa de año y medio, allá por el setiembre de 2014, llegó a mi casa una bolita de pelo menudita y adorable a la que decidí que daría mi eterno amor incondicional desde aquel primer contacto hasta que la cruel muerte nos separase. Los primeros días fueron duros, sí. Ella llegó a mi con cinco días, su madre la había abandonado, y me tocó darle el biberón. Siendo tan chiquitina, tenía que darle leche -especial para ella– cada dos horas,…

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Conocerse [2]

Conocerse [2]

No se detuvo demasiado en pensar que impresión había causado en Falk porque no pretendía causar ningún tipo de impresión. No había decidido como quería que él la viese y cuando él le sostuvo la mirada se le ocurrió que, tal vez, debería haber pensado en algo antes de aparecer. Estaba, sin embargo, demasiado ocupada con el trabajo como para desperdiciar su tiempo en idear un modo de causar una buena impresión. Por otro lado, todo lo que quería de…

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Volver.

Volver.

Nueva York era la ciudad que la había visto crecer pese a que había nacido en Alemania, como todos los Gruen. Aunque consideraba que Alemania era su casa, su patria, Nueva York era la ciudad a la que siempre volvía. Como si algo allí la mantuviese atada. Una cuerda invisible que le permitía moverse a otros lugares, pero que, en un determinado momento, se tensaba y acababa llevándola de vuelta. Bajó del tren a las ocho de la mañana, cargaba solo su…

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Conocerse.

Conocerse.

Su madre siempre había sido una mujer despierta. Una mujer de esas que no teme moverse, hacer cosas por si misma, una mujer que sabía jugar bien sus cartas y que miraba por sus intereses y bien estar. Todavía no comprendía por que se había casado con su padre, un hombre que no tenía nada material. Suponía que, cuando era joven, se había enamorado de verdad. Pero su padre no había resultado ser el hombre que Darla esperaba, y tampoco…

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Como Guernica.

Como Guernica.

La sala la envolvía con la sofocante combinación de blancos, grises y negros. Alguien había tenido la absurda idea que aquellos colores aportarían tranquilidad a quien tomase asiento en el cómodo sofá de negro cuero artificial. Todo parecía terriblemente estéril y frío pese a que estaba decorado con jarrones llenos de ramas de bambú y figuras varias. El verde era el único color que resaltaba contra tanto blanco, gris y negro. Aquello solo la agobiaba más. La estancia estaba impregnada…

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Propina.

Propina.

Cuando levantó los ojos de la carta el camarero estaba de pie junto a ella. Sintió los ojos azules clavarse en los propios y casi se sintió intimidada ante la clara inspección que el hombre efectuaba sobre ella, como intentando decidir que tipo de clienta era. Por suerte, Melo Kinney tenía la utilísima capacidad de camuflar tan bien sus reacciones que difícilmente se hubiese notado su nerviosismo repentino al encontrar al hombre mirándola con semejante fijeza. Se humedeció los labios…

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Conmigo no.

Conmigo no.

Cuando Helena cruzó la puerta del estudio de tatuajes, Sienna estaba sola. Dibujaba, sentada frente a la mesa que hacía de mostrador. Dibujó una sonrisa ladeada mientras observaba a la recién llegada y apoyó el codo en la mesa para luego apoyar el mentón sobre la palma de la mano. Mordisqueó el lápiz mientras la veía acercarse y giró en la silla, separándose de la mesa, cuando la morena llegó a su altura.

Incapaz. #Adlerfilosofa [1]

Incapaz. #Adlerfilosofa [1]

Llevo días con la inspiración de vacaciones. Más bien es una racha que lleva alargándose ya un buen tiempo. Verdaderamente no entiendo lo que pasa. No encuentro nada, ningún detalle a mi alrededor que me inspire. Mi creatividad, de la que, por suerte, antes podía presumir, se ha ido al garete. Da rabia. Sobre todo cuando antes sacaba un relato hasta mirando el palo de la fregona, sin exagerar.