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Categoría: Melo Kinney

Propina.

Propina.

Cuando levantó los ojos de la carta el camarero estaba de pie junto a ella. Sintió los ojos azules clavarse en los propios y casi se sintió intimidada ante la clara inspección que el hombre efectuaba sobre ella, como intentando decidir que tipo de clienta era. Por suerte, Melo Kinney tenía la utilísima capacidad de camuflar tan bien sus reacciones que difícilmente se hubiese notado su nerviosismo repentino al encontrar al hombre mirándola con semejante fijeza. Se humedeció los labios…

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